Es un arte excitar a tu pareja. Y esta perra sabe cómo lograrlo. Primero lo desnuda para que se le hinchen los huevos y se le levante la polla, luego los pone a hervir... y después entrega su cuerpo a la lujuria. Siento que le ha echado un chorro a esta doncella en la raja - ¡una dosis de caballo!
Teniendo en cuenta el estado del aparato del abuelo, no veo nada sorprendente que la nieta le deje limpiar su agujero (incluso diría que le rogó que lo hiciera ella misma, al parecer le picaba mucho).